Ecos de Merida, Yucatán
Una de las cosas que mas me impresionó en mi viaje a Mérida fué durante mi visita a la hermosa Catedral de Mérida, no entre por la puerta principal, eso siempre lo dejo al final, entré por la puerta lateral que da a la calle 61, la puerta esta franqueada por unas campanas históricas y unas cruces.
Ya me habian comentado antes sobre las cruces yucatecas, ligeramente diferentes a las cruces clásicas del resto del país; pues bueno al entrar el amplio interior de la nave es verdaderamente impresionante, sobre todo por tres detalles:
LAS COLUMNAS.- La estructura interior es digna de mención ya que el techo de la nave principal es sostenido por columnas de 5m de diametro, la ventilación del lugar es realmente increible pues a medio día la frescura del interior ayuda a calmar el sofocante calor exterior, tambien, la iluminacion natural proveniente del exterior salta el color blanco de las calizas que conforman la construcción.

EL CRISTO DE LA UNIDAD.- La figura mas impresionante corresponde a la ubicada en el altar mayor, conocido como El Cristo de la Unidad, con una altura de 7.65 m y tallado en caliza amarilla de una sola pieza, impresionante el detalle; se le llamó "de la Unidad" porque representa a la paz y unidad de los pueblos maya y mestizo yucatecos posteriores a la famosa "Guerra de Castas".


EL PISO.- Al mirar al suelo pude observar un detalle curioso, el piso interior de la catedral, que bordea toda la nave y con un ancho de casi 5.0 m esta cubierto de lápidas:




Los detalles de algunas de estás lápidas son fantasticos, aunque la mayoría son solo texto, muchas de ellas muestran detalles artisticos fabulosos que desafortunadamente han ido desapareciendo por el constante paso de la gente sobre ellas a través de los años.
Pude observar al famoso Cristo Negro, rodeado de veladoras, al famoso Cristo de las Ampollas, elaborado de una manera muy realista.
Salí de alli por el frente de la catedral, por una de las puertas laterales, esperaba encontrarme con un atrio enorme pero no, esta catedral tiene un atrio mínimo y frente a ella la Plaza Grande.


Merida es una ciudad hermosa, limpia y con gente amable y donde aunque sea en poco tiempo uno olvida el rigor y las prisas a que se esta acostumbrado.
Espero regresar pronto.
P.D.- Otro detalle curioso es ver que Merida tampoco falta la gente mendigando, aunque eso si, vi menos que en otros lugares, lo chistoso es que las señoras que piden monedas fuera de la iglesia, en las calles o en los mercados tienen, eso sí, aretes, collares y pulseras de oro
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